Me gusta mucho el análisis de la antropóloga argentina y pensadora feminista Rita Segato sobre el patriarcado como mito y sus efectos en la identidad masculina, aspectos que comparto y que he intentado defender en mis propios textos. Dice la autora en “Contra-pedagogías de la crueldad” (2018):
“Las mujeres hemos identificado nuestro propio sufrimiento y hablamos de él. Los hombres no han podido hacerlo. Una de las claves del cambio será hablar entre todos de la victimización de los hombres por el mandato de masculinidad y por la nefasta estructura corporativa de la fratría masculina. Existe violencia de género intra-género, y la primera víctima del mandato de masculinidad son los hombres: obligados a curvarse al pacto corporativo y a obedecer sus reglas y jerarquías desde que ingresan a la vida en sociedad. Es la familia la que los prepara para esto. La iniciación a la masculinidad es un tránsito violentísimo. Esa violencia va más tarde a reverter al mundo. Muchos hombres hoy se están retirando del pacto corporativo, marcando un camino que va a transformar la sociedad. Lo hacen por sí, en primer lugar. No por nosotras. Y así debe ser” (p. 16).
En El País, el 28 de abril de 2026, manifestó: “Los hombres tienen que desobedecer. Tienen que burlarse de ese mandato, deslizarse hacia afuera, desmontarlo. Deben trabajar en comenzar a tener relaciones entre hombres más vinculares, más verdaderas”.
Brindemos por ello.
Añadir comentario
Comentarios