En mi juventud leí apasionadamente a Lorca, estuve interesado en representar su obra “El Público” (1930), obra que el propio autor definió , en su día, como irrepresentable. También me planteé hacer la tesis de licenciatura sobre García Lorca. Ninguno de estos proyectos llegaron a término.
Ahora que se han cumplido 90 años de su asesinato, quiero extractar una frase de esta obra, poesía y surrealismo, que he repetido en muchas ocasiones y que he referido en mis libros (De Pablo, 2021). La frase dicha por uno de sus personajes resume maravillosamente qué es ser un hombre. Dice así:
“Ciego, porque no eres hombre. Yo sí soy un hombre. Un hombre, tan hombre, que me desmayo cuando se despiertan los cazadores. Un hombre, tan hombre, que siento un dolor agudo en los dientes cuando alguien quiebra un tallo, por diminuto que sea. Un gigante. Un gigante, tan gigante, que puedo bordar una rosa en la uña de un niño recién nacido”.
Consigue acercarnos lo esencial de la vulnerabilidad y la fragilidad para poder definir, algo complejo y difícil, en qué consiste “ser un hombre”. Lejos de las definiciones impuestas desde la ideología heteropatriarcal, nos recuerda que solo transitando la herida se alcanza una masculinidad sana y, por ende, una paternidad saludable.
Añadir comentario
Comentarios