Preparando los seminarios que tengo programados, en Badajoz sobre “Nuevas masculinidades” y para Colombia sobre “Masculinidad y paternidad en el ciclo mítico del héroe”, me he encontrado retomando, en el final de este agosto, los textos clásicos. En este momento estoy inmerso en la lectura de la “Aquileida” de Estacio. Sobre la mesa, las obras completas de Eurípides (por “Las Troyanas”) y Sófocles (por “Ayax” y “Filoctetes”).
Es un placer leer estas obras con la mirada que me prestan los años, sobre todo al intentar conectar los relatos míticos, concretamente de los personajes de Aquiles y Ulises, con la construcción identitaria de la masculinidad y la paternidad. A la par, estoy entusiasmado con la profundización en estos relatos sobre la significación de la herida, la cicatriz y la renuncia tanto en los textos de las diferentes mitologías, en especial la griega, como en los textos bíblicos.
El monomito que propuso Campbell se refleja repetidamente con múltiples coincidencias en los relatos de las diferentes mitologías, tanto en Oriente como en Occidente, sobre los sentidos simbólicos de la “herida” y de la “cicatriz”.
Ya os iré contando.
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